La necesidad de una nueva estrategia para resolver la problemática de agua y saneamiento, por Ron Sawyer
La necesidad de una nueva estrategia para resolver la problemática de agua y saneamiento
Ron Sawyer. Saneamiento ecológico: parte de la solución. SARAR Transformación, S.C.
La SEMARNAT publicó en el 2006 la primera edición del título "Ecohábitat. Experiencias rumbo a la sustentabilidad", compilado por Laura Valdés Kuri y Arnold Ricalde de Jager. El libro es un compendio de experiencias orientadas hacia la sustentabilidad y que muestran referentes a seguir para desarrollar una vida sustentable. La solapa del libro dice:
“Si queremos una sociedad sustentable necesitamos lograr nuevamente el equilibrio entre sociedad, medio ambiente y economía, iniciando por el concepto y diseño de nuestros propios espacios para lograr una mayor convivencia con el medio natural y social, y al mismo tiempo fomentar la autosustentabilidad energética y de alimentos, así como mejorar nuestra calidad de vida con una estética en la vivienda, el buen manejo del agua potable y residual, al igual que el manejo sustentable de los desechos y residuos sólidos que generamos en nuestras casas y hábitats.”
En esta entrega se presenta uno de los artículos escritos en ese libro titulado: La necesidad de una nueva estrategia para resolver la problemática de agua y saneamiento, escrito por Ron Sawyer.
La necesidad de una nueva estrategia para resolver la problemática de agua y saneamiento
Por Ron Sawyer. Saneamiento ecológico: parte de la solución. SARAR Transformación, S.C.
La tendencia insostenible de nuestra sociedad
El desarrollo de nuestra sociedad durante los últimos 100 años, mediante la industrialización y la fuerte urbanización, ha creado una realidad con creciente contaminación y menos recursos hídricos disponibles. Por ejemplo, 80 por ciento de los ríos en México están clasificados como contaminados (Conanp, 2006).
Dentro de la estrategia política actual en México (y el mundo en general) se habla de soluciones para dotar de agua y saneamiento a la población, basadas en redes de agua y drenaje. En efecto, la inversión en estos sistemas convencionales implica que cada casa debe tener acceso a un gran caudal de agua y un drenaje para descargar las aguas residuales. Este enfoque incrementa nuestra dependencia al escaso recurso y contamina los cuerpos de agua receptores, pues reciben descargas de drenaje que rara vez tienen un tratamiento previo. Sin duda, la política actual disminuye la incidencia local de enfermedades ocasionadas por el saneamiento deficiente o inexistente, pero transfiere el problema a otro lado, generando la degradación ambiental y de salud a escala regional.
Estadísticas de agua y saneamiento en el mundo
- Durante los próximos 25 años se estima que la población crecerá de los 6 mil millones actuales a 8 mil millones. La mayoría
de esta gente nacerá en países de economías emergentes y vivirá en zonas urbanas pobres, con servicios limitados. - Hoy en día, 2,500 millones de personas en el mundo carecen de sistemas adecuados de saneamiento.
- Más del 90 por ciento del agua residual a nivel mundial se descarga al medio ambiente sin tratamiento alguno o con un tratamiento insatisfactorio.
- 25 por ciento de las muertes y 80 por ciento de las enfermedades en países en vías de desarrollo son causadas por agua contaminada.
- En teoría, los nutrientes contenidos en los desechos orgánicos y el agua residual doméstica podrían fertilizar suficientes campos para alimentar a la población mundial.
Saneamiento ecológico y cerrar el ciclo de nutrientes: un enfoque esencial para una sociedad
sustentable
Los objetivo es: optimizar el manejo de agua y nutrientes; conservar la calidad del agua superficial y subterránea; reducir los riesgos a la salud; mejorar la fertilidad de los suelos.
Los principales componentes: sanitarios sin descarga de agua; tratamiento higiénico de excretas humanas; reutilización de nutrientes y materia orgánica en la producción agrícola; tratamiento de aguas jabonosas, y captación de agua pluvial. El motivo principal de EcoSan es cerrar los ciclos de nutrientes, materia orgánica y agua a escalas domiciliaria y/o comunitaria.
Cerrando el ciclo de nutrientes. Saneamiento ecológico vs. saneamiento convencional: un ejemplo comunitario
En San Juan Tlacotenco, municipio de Tepoztlán, Morelos, ha sido posible realizar un estudio comparativo entre un sistema de saneamiento convencional y uno de saneamiento ecológico. Durante 2005, 30 familias instalaron sistemas domésticos de EcoSan, con la asesoría de Sarar Transformación a través del proyecto TepozEco y el apoyo financiero de la CEAMA (Comisión Estatal del Agua y Medio
Ambiente de Morelos).
El costo total por familia de la propuesta EcoSan fue de 11,750 pesos (incluyendo la construcción total del sanitario y la mano de obra). Esta inversión se puede comparar con los 30,600 pesos, equivalentes al gasto que cada familia tendría que hacer si se instalara un sistema de flujo y arrastre con planta de tratamiento (la cifra se basa en el costo de la propuesta planteada para la cabecera municipal).
El costo anual de uso y mantenimiento para la opción EcoSan sería de 100-440 pesos. Mientras que la de flujo y arrastre tendría un costo de 1,500-2,300 pesos anuales por familia. El elevado costo del sistema convencional se debe al gran consumo necesario de agua (45 mil litros anuales por familia) y a su alto precio en el pueblo.
Además de representar únicamente la tercera parte de la inversión inicial y requerir menores gastos anuales, el saneamiento ecológico se basa en el principio de “cero descarga”. Mientras que el enfoque convencional, a pesar de las altas inversiones y suponiendo que cumpla con la norma de descargas residuales (NOM-001-ECOL-1996), resultaría en vertidos de DBO de aproximadamente 3.5 kg/familia/
año, además de nutrientes y bacterias.
Como prueba del éxito y aceptación entre la comunidad de San Juan Tlacotenco, existen otras cien familias interesadas en implementar el concepto EcoSan. El interés no sólo se explica por las ventajas económicas y ambientales del EcoSan, sino también por el incremento en estatus social y calidad de vida por tener un sanitario bonito, higiénico y funcional.
¿Cuáles son las barreras para el cambio?
Podemos preguntarnos ¿por qué no existen más ejemplos construidos de EcoSan, siendo que las ventajas son tantas y tan evidentes, tal y como se demuestra en San Juan Tlacotenco? Dentro de las principales barreras al cambio se encuentran las políticas públicas actuales que optan por sistemas convencionales para obtener resultados rápidos y vistosos. Además, la obvia falta general de conocimiento sobre el abuso de los recursos hídricos, hace evidente la necesidad de un sistema legal adecuado y debidamente aplicado, sobre todo a nivel municipal. La reglamentación defectuosa y su falta de cumplimento propician descargas altamente contaminantes, que representan un riesgo a la salud y al medio ambiente. También existe una falta de conocimiento, tanto de la población en general como de los tomadores de decisión, acerca de las alternativas sustentables del saneamiento, quienes requieren de un mayor esfuerzo de información pública y educación. Voluntad política: la clave del éxito para el sector de agua y saneamiento Para obtener sistemas más sustentables es importante atreverse a tomar decisiones con una visión a largo plazo. Antes de realizar grandes inversiones en agua y saneamiento se deben hacer evaluaciones profundas para conocer las consecuencias económicas, sociales y ambientales de los sistemas convencionales, así como de las propuestas ecológicas.
Para responder al vacío legal a nivel municipal se debe revisar la reglamentación, garantizar su cumplimiento e incentivar la elección de sistemas adecuados de saneamiento que protejan la salud y el ambiente. También se pueden instaurar medidas de control económico para desmotivar el consumo de grandes cantidades de agua e incentivar la construcción de viviendas EcoSan. Para obtener un cambio efectivo de actitud y hábitos respecto del agua y saneamiento es fundamental incluir a las instituciones educativas en todos sus niveles y así capacitar tanto a los usuarios como a los tomadores de decisiones del futuro. Finalmente, debemos darnos cuenta de que todos nosotros somos responsables de nuestros impactos al medio ambiente. Nos corresponde, pues, elegir sistemas sustentables de agua y saneamiento que no pongan en riesgo nuestra supervivencia y la de nuestro planeta.
Conclusión
Uno de los grandes reto del siglo XXI es lograr redirigir el enfoque del sector de agua y saneamiento, actualmente dominado por una visión linear unidimensional enfocada y por soluciones tecnocraticas, hacia un nuevo paradigma holístico y sustentable. Por lo anterior, debería ser evidente que las metas del milenio no podrán ser alcanzadas con un acercamiento vertical, centralizado y convencional, por lo que la experiencia de Sarar Transformación a través de su proyecto TepozEco ha demostrado que las leyes, estructuras institucionales y mecanismos financieros inhiben seriamente un enfoque alternativo basado en comunidades y soluciones descentralizadas. Por ende, Sarar invita a otros expertos y autoridades locales, nacionales e internacionales para entablar un dialogo constructivo y juntar esfuerzos con el fin de desarrollar y probar alternativas de saneamiento sustentable a una escala mayor.
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